27/01/2012
El dragón renacido
Por mi dragón habían pasado muchos años, un par de embarazos y era obra de un tatuador no demasiado competente. Así que se había convertido básicamente en un borrón.
Quince años después he pasado por un tatuador que sí sabe lo que se trae entre manos para resucitarlo (coincidiendo con el inicio del año chino del dragón de agua, juro que ha sido coincidencia). Y definitivamente ha merecido la pena. Aún no ha terminado de curarse, pero ahora está así:
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada