El casi coche de Jaime
El coche que Jaime casi llegó a tener. O el juguete de bebé que casi era un coche de verdad.
Regalo de su tía Begoña (a la que en cualquier caso estamos muy agradecidos) que aquí estamos camino de devolver.
Imagino que no hay que explicar el porqué.
No llegó a estar 24 horas en casa. Por cierto, que menos mal que nuestro coche es grande.
Ocupa el maletero y los asientos traseros abatidos.
Hace muchos, muchos, muchos años casi pasó lo mismo con una iguana.
Sólo que la niña era yo y la mamá cortarollos que no la quería en casa la mía.
Hay cosas y hay gente que está bien que no cambien :)







