Oscar bajo cero
Por vez primera en muchos años no he visto los oscars. Ayer me tocó currar mañana y tarde, así que si me hubiera quedado no habría aguantado despierta. Y para quedarme dormida en el sofá, pues decidí dormir en la cama y a gusto toda la noche. Pero me siento algo extraña. Todo el mundo habla de los oscars y yo no puedo opinar. No puedo hablar del mal gesto de aquel, de lo estupenda que estaba aquella o de lo mucho que se pasó en su discurso el otro. Creo que el año que viene haré lo posible por aguantar, al precio que sea. De momento, aquí están algunas impresiones frívolas extraídas a posteriori, y que por tanto valen menos que en otras ocasiones. De los ganadores ya está hablando todo el mundo.
- Horrorosas. Renee Zellweger. Esta chica, que no me cae mal pese al fiasco de Bridget Jones II, prometía. Pero está decepcionando mucho últimamente en sus apariciones públicas. Tampoco brillaron dos guapas como Salma Hayek, tirando a vulgar (¿hace cuánto que no hace una peli esta chica?), y la jovencísima Scarlett Johansson, empeñada desde hace tiempo en parecer una starlette de los años 50. Tremendas las pintas de Johny Depp, que estaba mágico en Descubriendo Nunca Jamás.
-Estupendas. Elegantísima Cate Blanchett. Increible Drew Barrymore en blanco y negro. También Kate Winslet, magnífica actriz, probablemente la mejor de nuestra generación a la que descubrí y me enamoró hace una década en Criaturas celestiales . Natalie Portman, plana planísima (incluso más que Gwyneth Paltrow) y en plan nínfula griega y nuestra Pene, mal que me pese.

China acaba de perder un importante punto en su favor. Y es que allí las peleas de perros siguen siendo una afición admitida. Lo de menos es que se los coman. Eso hasta lo puedo entender, pero disfrutar viendo como dos perros se destrozan... Además, mi pobre
Abierta a comprender otras culturas en una época en la que no era algo habitual ni de moda, sensible a la belleza, a la vida y con la sabiduría para distinguir las cosas importantes de la vida,
Hasta yo, que no se multiplicar, soy capaz de apreciarla cuando es tan obvia. La primera vez que me hablaron de las fractales fue allá por 1999, cuando comenzaba a trabajar. Aparentemente no son más que imágenes fascinantes. En realidad han nacido de las matemáticas y tienen bastante más enjundia de la que podría parecer a simple vista a los profanos. Su existencia, se conoce desde fines del siglo XIX. Aunque eran considerados simple curiosidades matemáticas. Tuvo que llegar la época d ela psicodelia (década de los 60), para que despertaran el interés comunidad matemática. El primer 'pintor'de fractales fue el matemático alemán Georg Cantor, inventor de la teoría de los conjuntos. Se pueden ver varios ejemplos de fractales 
Ayer, cuando la casa estaba completamente a oscuras y nosotros nos dedicábamos a intentar coger el sueño, Troya ladró. Un solo ladrido seco de aviso. Troya no suele ladrar nunca dentro de casa. Inmediatamente los dos despertamos completamente despejados y Sergio tardó apenas un segundo en levantarse a comprobar que todo estaba en orden. Una reacción ancestral y automática, que supongo viene de todos esos siglos en los que vivíamos en hogares más expuestos y nos rodeábamos de perros que nos sirviesen de guardia y protección durante la noche. Hombres y perros hemos recorrido juntos un largo camino de miles de años. Somos responsables los unos de los otros.
Volvemos al tema de los blogs, pero esta vez de los propios. Acabo de dar a luz un nuevo blog, primo hermano de
Una reflexión a mitad de semana: todas las razones que sirven y manejamos para justificar la adopción de perros y disuadir a la gente de traer al mundo camadas a un mundo en el que sobran los cachorros, realmente serían también aplicables a la hora de tener un hijo. ¿No sería más consecuente para los que fomentamos la adopción de perros y gatos abandonados adoptar un 

