Fahrenheit 9/11
Ayer la estrenaron en España y ayer mismo la vi, y me pareció espléndida. No me contó nada que no supiera, ya había leído los libros de Michael Moore (y muchas otras cosas), pero aún así me resultó imprescindible: a ratos conmovedora, a ratos divertida (aunque ríes por no llorar) y a ratos irritante. La vida de un solo niño vale más que todos los pozos petrolíferos de Irak. Algo que la tribu que nos dirige obviamente no piensa.
Impagables algunos momentos como Bush diciendo "En una dictadura todo esto sería más fácil". Alucinante su desfachatez.
Idiotas como Bush nos están llevando a un mundo en el que la mitad (occidental y de raíces judeocristianas y mucho más laica) está enfrentada a la otra mitad (de raíces musulmanas). Todo lo que están haciendo en lugar de conducir a un mundo más seguro nos lleva a una tensión in crescendo.
Me cabrea que siendo de lo más progresista, habiendo apostatado de la iglesia católica y creyendo en la importancia de preservar la vida humana bajo cualquier concepto, no pueda viajar a muchos países (y a muchos a los que puedo ir me miren con suspicacia) por culpa de tantos cenutrios yanquis, israelíes, ingleses, también españoles... que han logrado que sus habitantes odien a todo lo occidental con toda la razón del mundo. Si yo viviera en Irak y hubiera pasado todo lo que han pasado los iraquíes, estaría animando a todo aquel que se hubiera apuntado a la resistencia para hacer volar por los aires a los pobres niños yanquis de clase baja que han ido allí.
Es muy curioso, con esta película acaba de nacer un producto totalmente nuevo: el documental para consumo de masas que no pretende informar sino mover conciencias. Bowling fue el ensayo, pero ha nacido definitivamente con esta película. Es un nuevo género que supone un importante instrumento político, espero que no decidan emplearlo en su beneficio 'los malos de la película'. Imagino que no, pq no tienen ni argumentos ni sentido del humor suficiente.
Y hay otra cosa que no se comenta en la película. Ahora resulta que cualquier movimiento de origen islamista en contra de lo occidental es Al Qaeda. ¡Anda ya! El problema es mucho más grande. Si sólo se tratara de un único grupo terrorista con una cabeza visible (el famoso Osama), la cosa podría parecer que está más bajo control, que nuestro políticos saben donde atacar y como frenarlo. Pero no es sólo Al Qaeda, hay millones de personas y miles de grupos descontentos con nuestro 'primer mundo'. Todo es mucho más complejo de lo que nos quieren hacer creer.
Lo dice Rosa Montero en El País, pero podría haber sido perfectamente yo. Y conozco a unos cuantos que seguro que lo suscriben letra a letra. Las fotos son de Lou, en la primera se puede ver en qué condiciones le encontraron y en la segunda lo bien que está ahora. A este perrito, que no es ni mucho menos un caso aislado, le ataron a un coche y le arrastraron por una carretera hasta darle por muerto. Sobrevivió para seguir confiando en el ser humano y disfrutar a tope de la vida. ¡Cuánto podemos aprender de ellos!
Todo el escepticismo que tenía (y que mostré en varios artículos) ante el lanzamiento, primero de Xbox y después de Xbox Live, se está transformando en la certeza de que, a menos que se produzca un milagro, Microsoft acabará reinando también en el mundo de las consolas. Y pese a la antipatía que despierta la compañía de software más grande del mundo, el coloso de Redmond o como quiera que apetezca llamarlo, lo cierto es que lo merecen. Su servicio de juego online es el más ambicioso y mejor que jamás haya existido para ninguna plataforma. La inversión para poner en marcha Xbox ha sido brutal, pocas empresas habrían podido afrontarla. El CEO de Microsoft, el excesivo Steve Ballmer, confirmaba hace poco en una entrevista a News.com que aún siguen perdiendo dinero con Xbox, pero que no le cabía ninguna duda de que en la próxima generación de consolas superarían a Sony y a su aparentemente inalcanzable PlayStation. Yo también empiezo a creerlo así. La parte oscura del invento es que dudo que Microsoft esté dedicando tanto esfuerzo y dinero únicamente para controlar el sector de las consolas, por mucho que cada vez mueva más millones de dólares. Me inclino a creer, y esta idea sí que la conservo desde la primera vez que escuché hablar de Xbox, que lo que quiere Gates es controlar la futura puerta de acceso a Internet para mucha gente que jamás encenderá una computadora. Si las madres y abuelos llegan alguna vez a entrar en la banca online o comprar por Internet, será porque bastará con encender la tele y pulsar el mando a distancia. Claro que tal vez sea demasiado paranoica.
La patente estadounidense 6.754.472, "Método y aparatos para transmitir energía y datos utilizando el cuerpo humano", pertenece a Microsoft. Cualquier uso que se haga del cuerpo humano como canal de comunicación entre dispositivos digitales ha quedado bajo el poder de la compañía de Bill Gates. Aunque desde Redmond sostienen que no tienen aún pensado ningún uso específico de esta patente, ciertos sectores empiezan a estar temerosos dadas las evasivas que da la empresa cuando se les pregunta. Los futuros electrocardiogramas proactivos, por ejemplo, podrían estar supeditados a un pago a la empresa de software más grande del mundo.
Apostasía: "dícese de la acción y efecto de apostatar, que a su vez es negar la fe de Jesucristo recibida en el bautismo. Es decir renunciar a la religión católica". Pues yo ayer apostaté. ¡Vaya que si lo hice! Así que ya puedo considerarme fuera de la iglesia católica por completo. Soy una española aconfesional. ¿Y qué es lo que supone? Lo primero y más importante, que la Iglesia no me podrá esgrimir como razón para conseguir más dinero del Estado o más influencia. Lo segundo, que nadie me podrá presionar para que bautice a mi futura prole o que me case por la iglesia (bueno, eso segundo tampoco iba a darse). Lo tercero, la satisfacción interna de haber salido de semejante institución, algo que yo creía que había pasado al no confirmarme, pero que resulta que no.
El excesivo 

