Mina ha muerto
Tras una leucemia que la ha tenido postrada desde el sábado, esta mañana mi pobrecita preciosa niña se ha dormido para siempre. En su camita y en mis brazos. Yo sabía que la iba a enterrar. Los perros viven pocos años. Pero no me imaginaba que fuera tan pronto. Sé que ha sido muy feliz conmigo estos pocos años, igual que yo con ella, pero eso tal vez me consuele dentro de unos días. Hoy no.
Ya no volveré a verla recibirnos en una explosión de alegría con un hueso en la boca y dar con la pata en la puerta cerrada del dormitorio, ni dar giros completos con el rabo cuando me veía coger la correa, ni pondrá su cabeza encima de la mesa mientras cenamos, temblando de pura gula. Al menos esta semana santa ha podido despedirse de la playa de gijón, que tanto le gusta.
Te hemos querido mucho. Y tú nos has querido mucho. Y dejas un buen puñado de gente que te llora. Y has vivido muchos días muy felices. Imagino que muchos perros se cambiarían contigo, pese a este final tan abrupto.


<< Home